El pasado día 15 de octubre, en una tarde agradable y después del reparto de las Oraciones, por el Delegado de Cultos, rezamos la Salve a nuestro Simpecado y pedimos a la Santísima Virgen del Rocio, por un buen camino para todos los peregrinos.
Al paso de los tamborileros, comenzamos nuestro peregrinar en una noche de luna clara y con la alegría por bandera. A la llegada a Umbrete, nos esperaba, nuestra Madrina y querida Hermandad del Rocio. Con las puertas abiertas de su preciosa y singular Capilla, donde guardan ese cajón de madera, como único e inconfundible tesoro, tesoro que esta hermandad añora y quiere como nadie. Allí su presidente D. Agustín Pérez, impuso la medalla de su Hermandad a nuestro presidente D. Juan José Mateos, en un acto emotivo. Continuamos cruzando este pueblo vecino con el toque de los tamborileros, donde la gente sorprendidas, se asomaban a sus puertas para ver pasar a tanta gente llena de ilusión.
Antes de la parada de la noche, la gente empezó a juntarse cuando nuestro Director Espiritual nos deleito con el rezo del Santo Rosario, donde entre el campo iluminado por una luna clara y el sonido de los peregrinos rezando, no había palabras para describir dicho momento tan acogedor y emotivo.
Llegamos a la parada propuesta por nuestros Alcaldes Carretas, donde todo estaba preparado para la cena y el posterior descanso.
Al toque del alba, sobre las seis de la mañana, se iban despertando los peregrinos para el desayuno. Una vez finalizado este, y tras el rezo de la Oración de la mañana, continuamos buscando el Vado de Quema, donde entonamos la Salve al monumento de la Virgen.
Continuamos buscando Villamanrrique, donde allí nos esperaba el párroco en la Iglesia, para el Rezo de la Salve al Simpecado de esta querida Hermandad, que tantos lazos nos unen, y siempre están a nuestra disposición. No pudieron asistir a dicho encuentro nuestros compañeros de Junta de Gobierno de Villamanrrique, ya que ellos habían salido también hacia el Rocío en Peregrinación, esa misma mañana.
Una vez rezado y tras la foto de rigor en la puerta de esta añorada Iglesia, nos dirigimos hacia nuestra Finca en Villamanrrique, donde todos desayunamos y disfrutamos del soleado día, en un entorno incomparable. Salimos en dirección hacia la Raya Real, y llegó la hora del rezo del Ángelus. De nuevo todos rezamos juntos. Pronto llegamos a pisar esas arenas que nos esperaban un año más, y que gracias a las lluvias de días anteriores, estaban muy asentaditas. Llegamos al Palacio del Rey, donde tuvimos un agradable almuerzo bajo la sombra de esos maravillosos eucaliptos benditos. Tras el café, salimos buscando el Puente del Abolí. Tras el rezo de la Salve, entramos en el Rocío cantando el Santo Rosario, en tonado por nuestro Director Espiritual y acompañados por el grupo de magníficos Tamborilelos.
Y por fin, y buscando esa bendita mirada de amor y fe, llegamos a la Ermita, y con las lágrimas de unos, los rezos de otros y sobre todo por la emoción de encontrarnos una vez mas con Ella, le dimos las gracias por TODO.
Gracias Madre nuestra del Rocio, que a todos nos bendiga y nos llene de gracias
Tras haber dado las gracias, nos fuimos a nuestra Casa de Hermandad, para asearnos, preparar la cena y descansar. Este año tuvimos la suerte de que todos los peregrinos tuviesen una cama para descansar del tremendo esfuerzo del camino, gracias a la Hdad. de Puerto Real, que nos brindó su casa para ello.
Una vez terminada la cena, nos preparamos para vivir una noche de convivencia llena de alegría, donde no faltaron los tamborilelos, los cantes, los bailes y hasta los rezos. Una noche que quedará para el recuerdo de aquellos que tuvieron la ocasión de vivir y compartir entre todos
El Domingo, después de desayunar y sobre las diez y media de la mañana, nos dirigimos todos juntos hacia la Ermita, encabezado una vez más, por los tamborilelos, para asistir a la Santa Misa. Una vez finalizada esta, nos dirigimos de nuevo a la Casa de Hermandad, para tomar un aperitivo antes de partir hacia Espartinas. Antes de partir nuestro párroco y Director Espiritual Fray Florencio Fernandez, emocionó a los presentes con unas palabras de agradecimientos a todos.
Desde esta Junta de Gobierno, solo podemos decir, MUCHAS GRACIAS A TODOS