El pasado día 18 de septiembre del presente año, tuvimos la experiencia de compartir con los más jóvenes de nuestra Hermandad un maravilloso día en el Camino del Rocío. Sobre las 9:00 horas de la mañana, desde nuestra Casa Hermandad, y con el rezo de la Salve a nuestro Simpecado Bendito, partimos en autobús hacia Villamanrique de la Condesa, exactamente hasta el Cancelín de la Raya Real.
En una mañana fresca, con la temperatura idónea y gracias a que la arena se presentaba asentada por las lluvias caída en días anteriores, se presagiaba un gran día, un día lleno de ilusión, convivencia y sobre todo de compartir con los más jóvenes de nuestra Hermandad el sentir rociero. Después de dar algunos consejos para la organización por parte de la Delegación de Juventud, partimos andando desde el Cancelín de la Raya.
La alegría y las ganas de divertirse de aquellos niños, nos fueron contagiando en un día, donde todos éramos jóvenes. Al cruzar la carretera, a unos cien metros del Pozo de la Serradora, paramos para desayunar. Una vez tomado el refrigerio, y con las pilas cargadas, continuamos nuestro camino, donde a las doce del medio día paramos para rezar el Ángelus, que en esta ocasión el Grupo Joven había preparado y entregó a cada uno, para que entre todos lo cantáramos. Y así fue.
Continuamos andando, en busca de El Palacio del Rey, donde paramos para descansar un poco. Hicimos fotos de grupo y entre todos cantamos algunas sevillanas, para así, aliviar el pesado caminar.
Partimos de nuevo en busca del Ajolí, donde ya empezaba a reflejarse el cansancio, sobre todo en los más jóvenes, pero gracias a la jardinera de apoyo, algunos descansaban pequeños tramos, donde se cantaba y se convivía también en un día lleno de risas y anécdotas.
Y por fin, llegamos al Puente del Ajolí, llenos de alegría y con la satisfacción de haber conseguido nuestro objetivo. Paramos para rezar de nuevo y hacer algunas fotos de grupo, antes de dirigirnos a nuestra Casa de Hermandad en la Aldea del Rocío, para el merecido almuerzo.
En la Casa de Hermandad se organizó el almuerzo, donde todos se hicieron participe y colaboraron. Un vez comido y todo recogido, nos dirigimos andando hacia la Ermita, para dar las gracias por el buen día transcurrido y no haber tenido ningún tipo de incidente. Todo el grupo arropado por los miembros de la Junta y colaboradores entramos juntos en la Ermita, y por la nave de la derecha nos colocamos delante de la reja, a los mismos pies de la Blanca Paloma. Todos rezamos y dimos gracias. Al finalizar nos hicimos unas fotos delante de nuestra Bendita Madre.
Con el objetivo cumplido y llenos de gracias por la Santísima Virgen del Rocío, nos dirigimos en busca del autobús que nos aguardaba en la puerta de nuestra Casa de Hermandad.
Esperamos que para todos los jóvenes haya sido una experiencia tan grata y maravillosa como para nosotros. Estamos a vuestra total disposición para cualquier sugerencia u opinión, para que en los próximos años podamos seguir mejorando en todo lo posible, para mayor satisfacción de todos.
MUCHAS GRACIAS A TODOS.